- Si, ayer me dijeron cosas bonitas, me subieron la autoestima. -se dijo Tamara mirándose en el espejo.-
- ¿Cosas como qué? -respondió su otro yo del espejo.-
- Pues me dijeron que soy simpática, que soy muy buena, que estoy loca, ah si, y que soy una friki a la que quieren mucho.
- ¿Crees que llamarte loca y friki es bonito?
Tamara sonrío ampliamente al espejo.
- Pues claro, me lo dicen desde el cariño. Sobretodo me gusta cuando siguen diciéndote cosas bonitas y ves un brillo especial en sus ojos, y llegan y te dan un abrazo de oso y te regalan un enorme "te quiero".

