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jueves, 12 de marzo de 2015

La Chica Piruleta tiene una sonrisa en el corazón



El día ha empezado bonito, soleado. 
Y por eso nada más levantarme me he tomado un chocolate caliente muy, muy rico y he pintado corazones en los cristales, corazones con sonrisas.
Como la sonrisa tan grande que tiene el mío.
Y he salido a bailar, ya sabéis, con mis zapatos rojos. Y la gente me miraba como si estuviese loca, y la verdad, un punto de locura tengo, pero de esa sana, de la que te hace ser diferente a los demás, especial. Me he comido dos piruletas de corazón y un regaliz rojo. 
Y cuando he regresado a casa, seguía contenta y feliz. 

domingo, 22 de febrero de 2015

¿Bailamos?


Hace unos días volví a usar la escalera azul que Lulo creó para mí. 
La otra vez usé la escalera mágica para pegarle un mordisco a la Luna, 
esta vez fue para subir a bailar. 
Y bailé con Lulo, y con Rosalyn. El chico Chupa-Chups no quiere subir porque dice
que se caerá. Cocola dice que prefiere mirar.
¿Te atreves a subir a la Luna y bailar conmigo?
Vamos, que sino sabes yo te ayudo.
Con tranquilidad, que yo sujeto tu mano.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Jugando a ser Papá Noel


El otro día, hablando con Lulo, se me ocurrió jugar a ser Papá Noel. Me puse un vestido bonito y un gorro rojo con borla blanca. Lulo también llevaba un gorrito, claro que sí.
Abrí mi baúl secreto y cogí un puñado de piruletas, de esas de mi colección, las metí en un saco pequeño y me fui a la calle con Lulo.
Regalé piruletas a todas las personas que me encontré hasta que se me terminaron.

- ¿Y ahora qué hacemos? -le dije a Lulo.
- Vamos a casa y nos tomamos un chocolate caliente, que es Navidad y es lo que pega.

Sonreí y asentí. La verdad es que sí que apetecía. Lulo siempre, siempre, sabe qué hacer.

martes, 23 de agosto de 2011

En la playa


La playa, para mí, todavía es algo nuevo, un mundo que quiero descubrir. Me parece impresionante y el mar es tan, tan, infinito.
La primera vez que toqué el agua del mar, solo mojándome los pies en la orilla, creí que iba a hundirme y en mi imaginación aparecieron miles de monstruos marinos que habitaban en su interior.
Pitu, mi patito de goma amarillo, fue el primero en pegarse un chapuzón.
Dejé de hacer castillos en la arena y le seguí poco después, pero porque me dio envidia.
Y pude descubrir que si tienes cuidado al bañarte no hay peligro. Al menos no vi ningún monstruo marino.

martes, 31 de mayo de 2011

La Chica Piruleta ha vuelto.


Me miré en el espejo y seguí sin reconocerme. Antes me llamaban la Chica Piruleta...ahora todo eso se ha olvidado. Había perdido mi magia, mi imaginación, y no sabía que hacer.
Llené la bañera de agua, de manera que cuando me hundí en ella, con la cabeza incluida, el agua llegaba casi al filo, a punto de desbordarse. Después de unos segundos salí con rapidez.
¡Era hora de volver!
Y así fue como decidí volver como...la Chica Piruleta.

Esa que sueña cada día con una locura diferente e inventa historias sin parar.
La que saborea piruletas de colores y protesta cuando alguien intenta quitarle una.
Aún tengo a Rosalyn conmigo, mi marioneta adorada. Me ha aguantado mientras no he sido yo misma, y es ella la que me ha aconsejado en muchas ocasiones lo que tenía que hacer.

Lulo, el murciélago rojo, aun sigue paseando conmigo y llevándome a la Luna.
Él me ha dicho que aun había gente que quería a la Chica Piruleta. Y quizás tenga razón.

jueves, 1 de octubre de 2009

Con Cocola en el cielo.


Hace unos días conocí a Cocola. Tiene el pelo rubio, y le gusta mucho el color rojo.
Me dijo que adoraba el cielo y jugar con las nubes.
En solo una tarde nos hicimos muy buenas amigas.

- ¿Sabes qué me apetece, Cocola? -le dije.-
- ¿Qué? -me dijo mirándome sorprendida.-
- Montar en avión y tirarme en paracaídas.

Cocola se rió, con un risa de esas escandalosas.

- Pues vamos. -dijo cogiéndome de la mano.-

Cocola me llevó a un avión, de esos pequeñitos, que sonríen mucho.
Y mientras ella jugaba en las nubes, yo pude lanzarme con mi paracaídas.

Espero poder disfrutar más veces de la compañia de Cocola.
Que por cierto me dijo que se llama así por la Coca-cola.
Es curioso.

jueves, 16 de julio de 2009

La Chica Piruleta y el Chico Chupa-Chups


Era día de playa y el tiempo era perfecto.
Soñé con ser grande en un lugar donde todos se veían tan pequeñitos...
Me puse de puntillas sobre la arena y alcé las manos.

- Quiero tocar el cielo. Quiero esa nube de allí, tiene forma de piruleta. -me dije a mí misma.-

Rocé el cielo con la punta de los dedos, pero no pude coger la nube.
Lo volví a intentar. Y nada.

- A la tercera va la vencida. -le dije a mi Chico Chupa-Chups.-

Le mostré la nube unos segundos, después la mordí, y la nube desapareció entre mis dedos.
El Chico Chupa-Chups sonrió.

Quería observarlo e inmortalizarlo todo.



- ¡Mira esa niña de ahí! Parece una princesa acompañada de un dragón.

Mi cabecita llena de fantasía se imaginaba cosas imposibles.
Para mí un día de playa supone crear historias.
Y yo, y solo yo, quiero ser grande en una playa repleta de gente donde todos parecen tan pequeños, y puedo comer nubes, y convertir a una simple niña en una princesa y a un muñeco hinchable en un gran dragón.

Me tumbé en la arena y comencé a hacer fotos, inclinadas.

- La playa se va a caer, jajaja. -le dije riendo a mi Chico Chupa-Chups.-
-Entonces nosotros también nos caeremos.
- No. Si puedo comer nubes y ver princesas con dragones, puedo hacer que la playa caiga pero nosotros no.

Dejé la cámara a un lado y cogí la mano del Chico Chupa-Chups.

- Álzala al cielo conmigo e intentemos coger más nubes.

Ese día tenía ganas de comer nubes y pintar frases en la arena.
¿Queréis un trocito de nube?

jueves, 9 de julio de 2009

Un mordisco a la Luna


Anoche quise darle un mordisco a la Luna.
Fue algo que me apeteció.
La vi tan blanquita y redonda, parecía una tortita de azúcar...
Me era imposible alcanzarla y me senté en el balcón sólo para mirarla.
Entonces Lulo, mi amigo, el murciélago rojo, me ayudó.

- Tengo polvo mágico que le robé ayer a un hada. -me dijo.-

Sonreí.
Lulo creó una escalera azul solo para mí.
La escalera mágica me llevó a la Luna.
Subí y le pegué un mordisco, no sabía a tortita ni a azúcar sino a nata, sí, a nata
y a fresa.
Me quedé un rato con Lulo, jugando.
Después pude dormir...en la Luna.

jueves, 2 de julio de 2009

Estrellas en el techo


Voy a colgar estrellas de colores en el techo de mi habitación, y si cabe, una media luna también.
Pintaré las paredes del morado más bonito que encuentre y las empapelaré con mis frases acompañadas de un dibujo.
Cada día un dibujo, cada día una frase. Cada persona que entre deberá leer una, la que quiera, que la escoja al azar, y deberá leerla bien alto para que la Chica Piruleta pueda sonreír aún más de lo que lo hace todos los días. Dejaré una pared para vuestras frases, sí, porque quiero que cada uno deje algo en mi rincón más personal, mi habitación.
¿Puedo contar con tú frase?

No se si, tal vez, pintar un corazón también para poner los nombres de las personas que más quiero dentro de él, o mejor para que lo escriban ellos. Sí, eso haré.
¿Pondrás tú nombre dentro de él?

Seguiré coleccionando piruletas y llenaré mi baúl, ese grande que hay debajo de la televisión, de sueños, de todos mis sueños, y de todos los vuestros.
¿Podré sacar una historia bonita de todos los sueños?

Pondré pegatinas en la tele, en el armario, y quizás en algún otro sitio. Porque yo colecciono pegatinas.
¿Me regalas algunas?

Y cada día me tumbaré en mi cama y miraré las estrellas que colgarán de mi techo, como si fuesen las del cielo.
La luna la observaré más tiempo, porque es más grande.
Soñaré que puedo tocar la verdadera luna con la punta de los dedos y entonces escribiré un poema para cada estrella.
También puedo soñar que soy astronauta y estoy en la luna o que soy una estrella que flota en el cielo, porque son mis sueños y en ellos hago y soy lo que yo quiero.
Bailaré descalza al compás de una vieja música y cantaré algo bonito.
Un poco más tarde estaré preparada para seguir escribiendo la magnífica historia de "La búsqueda de la Perla Mágica", algo mío, algo propio.
¿Quieres soñar conmigo o quizás bailar y cantar?


He hecho el mini dibujito ahora mismo para ponerlo de foto. ^^

martes, 30 de junio de 2009

La chica de las Piruletas


Si, soy yo, la chica de las Piruletas.
Esa que te regala sonrisas sin pedirte nada a cambio y que roba corazones con los labios y que a veces, muy de vez en cuando, los guarda en una caja de color rojo pasión.
La que ve piruletas de todas las formas y colores cuando mira al cielo, y la que se come las nubes pensando que tienen sabores ocultos.
Aquella a la que le encantan los dulces y sabe que gracias a ellos, endulza la vida de mucha gente.
Esa que colecciona todas las piruletas que encuentra, de distintos tamaños, formas y colores; y que las esconde para que su marioneta Rosalyn no se las robe, y la que todavía no entiende como Rosalyn las descubre y le roba aunque sea una o dos por día.

Si, soy yo, la chica de las Piruletas.
Esa que te regala miradas de complicidad y que desea que tú se las devuelvas, pero sin que se note demasiado.
La que ve piruletas en el mar cuando mira desde la roca más alta, y la que se siente extraña cuando la mira la gente como si estuviese loca.
Aquella a la que le encantan los abrazos y los besos de la gente a la que quiere, y de la que está por querer.
Esa que colecciona lacitos de colores y pegatinas de un conejo llamado "Ai Love Otsuka".

Si, soy yo, la chica de las Piruletas.
Simplemente la que te agradece que comentes, y la que quiere ganarse un rinconcito en el corazón de todos vosotros.
Solamente la que sueña con ser feliz y que todo el mundo lo sea.

Esa soy yo, la chica de las Piruletas.