jueves, 18 de diciembre de 2008

Encadenada


Estaba encadenada, a su amor y a su pasión, pero no sólo en sentido figurado sino también en la realidad.
La tenía atada, con unas cadenas de hierro, que sujetaban sus delicadas muñecas, en esa habitación oscura y vacía con suelo de ajedrez...ella era sólo una pieza más para él.
Estaba triste y por las noches lloraba desconsoladamente, y eso el silencio de la habitación lo sabía muy bien.

Una muñeca de usar y tirar, así se sentía ella.

Él venía a visitarla, en sus noches más solitarias, y entonces la desataba y la hacía suya, la amaba como nunca nadie lo había hecho, pero ella sabía que seguiría siendo siempre su muñeca, la que no sufría, la que callaba tanto, la que sólo se dejaba llevar por la pasión que él sentía porque ella nunca podía sentir, eso era lo que su amado tanto le repetía...

Una noche lluviosa, oscura pero no silenciosa, cansada de su vida como presa...se dejó llevar por el cansancio y cerró los ojos. Estaba como dormida pero aún seguía escuchando, la puerta se abrió y ella seguía escuchando, unos pasos lentos que se aproximaban hacía a ella, y sintió, claro que los sintió, unos brazos fuertes que la sujetaban y la zarandeaban.
Quiso despertar pero no podía, despertar para ver a su amado que la estaba llamando con desesperación...pero no podía, su cuerpo cansado se había rendido, y había dejado de esperarle...

Despertó tendida en una cama.
Se incorporó. Estaba en una habitación grande, espaciosa y muy hermosa. Justo enfrente de la cama había un enorme espejo. Se miró, vio una pequeña gasa en su cuello y se tocó...le dolía.

- Por fin eres mi pequeña vampiresa, y muy hermosa. -le dijo su amado.-

Entonces recordó porque había estado encerrada, recordó su naturaleza...
Hasta hace unas horas su naturaleza había sido la de diablesa...por eso estaba encerrada...
Su amado, un vampiro, se había enamorado de ella unos meses atrás, pero un vampiro y una diablesa jamás pueden estar unidos, va contra las normas. Por eso la había encerrado y atado, para que no se escapara, para que no huyera del amor que los dos sentían, para que nadie la encontrara, hasta que llegara el momento de su conversión.

Ahora sí, ella es una vampiresa en toda regla.

4 comentarios:

lenika dijo...

Dios, esta muy chulo, has salido muy bien cn lo d lso vampiros podias a ver puesto cualqier cosa y has salido x ai muy xulo

sigue asi

Aiser dijo...

muchísimas gracias!!!

me pasaré a leerme el tuyo, ahora mismo lo agregó a los blogs q sigo!!

Excéntrica dijo...

Vampiros :)

Aiser dijo...

Si excéntrica...los vampiros me encantan...